viernes, 17 de febrero de 2017

Querido Aldo, 
hilvano estas líneas con la memoria cargada de recuerdos, vivencias y momentos; algunos no tan "inocentes"... que  compartimos junto a tantos... Teníamos los bolsillos vacíos de billetes pero, nos sentíamos  propietarios y constructores del mundo. El corazón nos palpitaba más aceleradamente que a los otros jóvenes y la sangre que corría por nuestras venas, era sangre "guerrera". 
Estábamos dispuestos a dar la vida por la causa que abrazábamos sin siquiera dudarlo... La bomba atómica que cayó sobre nuestras cabezas y cuyas esquirlas aún nos dañan y contaminan, no pudo acabar con "esta mala costumbre de soñar" . Es la utopía  que magistralmente inmortalizó el gran  Eduardo Galeano la que nos mantiene vivos y, nos invita a seguir caminando con la a veces mínima esperanza de algún día alcanzarla... En pos de lograr ese mundo mejor... 
Aldo amigo, ahora, en tu lecho de enfermo quisiera  recordarte  que la "amistad" no se improvisa. La "bomba atómica" que recibimos no fue capaz de destruirla. Somos muchas y muchos los que te que te queremos, los que estamos preocupados por tu salud, por tu familia.
Tus deseos de vivir es nuestro deseo de seguir viviendo... Tu mejoría es nuestra propia mejoría... Tus sueños, aunque sean con matices, son sueños compartidos por todos nosotros...
Aldito, has salido incólume de tantas... No me cabe duda alguna que también saldrás de ésta...
Recibe toda la fuerza, el ímpetu y la locura de las muchachas de la Jota de los años 70 ---- Calzadas con altos  zuecos--- Vestidas de  minifaldas y camisas amaranto; con ojos cargados de rimmel y grafita rebeldía. Con las ansias de amar y ser amadas --- Dispuestas a usar el lápiz, los libros, el chuzo y la pala --- Dispuestas a vivir... 
PALABRAS DE IRIS ACEITON

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